sábado, 21 de noviembre de 2015

JEREMÍAS. CAPÍTULO 48.

Oráculo contra Moab (Is 15-16; Ez 25,8-11; Am 2,1-3)


481Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel:

¡Ay de Nebo, arrasada; de Quiriatain,
derrotada y conquistada!
¡De la Ensalzada, derrotada y deshecha!
2Ya no existe la fama de Moab.
En Jesbón planeaban contra ella.
¡Vamos a destruirla como nación!
Madmena, enmudeces
perseguida por la espada.
3Oíd gritos en Joronain:
gran desastre y quebranto:
4quebrantada está Moab,
que se oigan sus gritos en Seír.
5Por la cuesta de Lujit subían llorando,
por la bajada de Joronain
se oyeron gritos desgarradores.
6Huid, salvad la vida, como asnos de la estepa.
7Por fiarte de tus obras y tesoros,
también tú serás conquistada;
Camós marchará al destierro
con sus sacerdotes y dignatarios.
8Vendrá el devastador a cada pueblo:
ni uno se librará; quedará desolada la vega
y destruida la llanura -lo ha dicho el Señor-.
9...............................................................*
sus pueblos quedarán desiertos
por falta de habitantes.
10¡Maldito quien ejecute con negligencia
el encargo del Señor!
¡Maldito quien retenga su espada de la sangre!
11Moab reposó desde joven,
tranquila sobre sus heces:
no la trasvasaron de una vasija a otra,
no fue al destierro;
así conservó su gusto y no alteró su aroma.
12Pero llegará un tiempo -oráculo del Señor-
en que despacharé tinajeros
que la trasvasen:
vaciarán las vasijas, romperán los cacharros.
13Y Camós defraudará a Moab,
como le pasó a Israel
con Betel, en quien confiaba.
14¿Cómo presumíais de valientes,
de soldados aguerridos?
15Avanza el destructor de Moab y sus pueblos,
la flor de sus soldados baja al matadero
-oráculo del Rey que se llama
Señor de los ejércitos-.
16Se acerca la catástrofe de Moab,
su desgracia se apresura:
17lloradla, todos sus vecinos,
y los que respetan su fama.
Decid: ¡Ay, quebrado el bastón del poder,
el cetro de majestad!
18baja de tu solio, siéntate en el yermo,
población de Dibón,
porque avanza contra ti el devastador de Moab,
para derruir tus fortalezas;
19y tú, población de Aroer,
ponte en el camino y vigila,
pregunta al fugitivo evadido:
"¿Qué ha pasado?".
20Que está derrotada y deshecha Moab:
gemid y gritad,
anunciad en el Arnón que está arrasada Moab;
21que han ejecutado la sentencia
contra la meseta:
22Jolón*, Yahas, Mepaat*,
Dibón, Nebo, Bet Biblatain,
23Quiriatain, Bet Gamul*, Bet Maón*,
24Quiriat, Bosra,
contra todos los poblados de Moab,
cercanos y lejanos.
25Han arrancado el cuerno a Moab,
le han roto el brazo -oráculo del Señor-.
26Emborrachadla, porque desafió al Señor;
Moab se revolcará en su vómito,
y se burlarán de ella.
27¿No te burlaste tú de Israel como de uno
sorprendido entre ladrones?
¿No hacías muecas cuando hablabas de ella?
28Dejad las ciudades,
habitad entre peñas, vecinos de Moab,
como palomas que anidan
en la pared de una cueva.
29Nos hemos enterado de la soberbia de Moab,
de su orgullo desmedido,
de su soberbia, vanidad,
presunción y engreimiento.
30Yo conozco y su arrogancia -oráculo del Señor-,
sus bravatas desatinadas,
sus acciones desatinadas.
31Por eso voy a aullar por Moab,
a gritar por todo Moab,
32a sollozar por Quiriat Jeser*;
a llorar por ti, viña de Sinmá,
más que lloré por Yazer.
Tus sarmientos se extendían hasta el mar
y llegaban hasta Yazer:
sobre tu cosecha y tu vendimia
cayó el devastador;
33cesaron el gozo y la alegría
en las vegas de Moab.
Acabé conel vino de tus lagares,
y ya no pisarán
entonando coplas y más coplas.
34El grito de Jesbón
llega hasta Elalé y Yahas,
las voces se oyeron en Soar,
Joronain y Eglat Salisiya,
porque hasta la Fuente de Nimrín*
se ha secado.
35Acabaré en Moab
con los que suben a las ermitas
a ofrecer incienso a sus dioses
-oráculo del Señor-.
36Por eso mi corazón gime
con voz de flauta de Moab,
mi corazón gime
con voz de flauta por Quiriat Jeser,
porque han perdido todo lo ahorrado.
37Todas las cabezas están calvas
y las barbas rapadas,
llevan incisiones en los brazos
y un sayal a la cintura;
38en las azoteas y calles de Moab
hay luto unánime,
porque he quebrado a Moab
como cántaro inútil
-oráculo del Señor-.
39Gemid: ¡Ay Moab!,
deshecha volvió la espalda;
¡qué vergüenza, Moab!,
hecha la burla y el espanto de todos sus vecinos.
40Así dice el Señor:
Miradlo lanzarse como un águila
abriendo las alas sobre Moab:
41Las ciudades han sido conquistadas,
las ciudadelas tomadas.
Aquel día se sentirán los soldados de Moab
como mujer en parto.
42Moab dejará de ser nación,
porque desafió al Señor.
43¡Pánico y zapa y cepo contra ti,
población de Moab!
-oráculo del Señor-:
44el que se libra del pánico cae en la zapa,
al que se alza de la zapa
lo atrapa el cepo;
porque hago que le llegue a Moab
el año de rendir cuentas
-oráculo del Señor-.
45Al amparo de Jesbón se detienen
sin fuerzas los fugitivos:
ha salido un fuego de Jesbón,
una llama de Sijón
que devora las patillas de Moab
y la coronilla de los saonitas.
46¡Ay de ti, Moab;
estás perdido, pueblo de Camós!
Tus hijos van deportados,
tus hijas marchan al destierro.
47Al cabo de los años cambiaré la suerte de Moab -oráculo del Señor-. Fin de la sentencia de Moab.


Explicación.



48,1-47 El capítulo sobre Moab es difícil de interpretar por su ambigüedad entre la unidad temática y la variedad de materiales. Empiezo por una descripción:


a) Materiales. Gran parte de los versos del capítulo son repetición o imitación de otros textos: He aquí una lista:

Jr 48                                                       Is 15-16


5                                                              15,5b

29                                                            16,6
30                                                            16,6
31                                                            16,7
32                                                            16,8s
33                                                            16,9s
34                                                            15,4a.6a
35                                                            16,12
36                                                            15,5a.2b
37                                                            15,3a
38                                                            15,3b
40b                                                          Jr 49,22
41b                                                          49,24
43s                                                          Is 24,17s
45b                                                          Nm 21,28a
46                                                            21,29

Este plano general se enriquece con semejanzas y reminiscencias. Con todo, no faltan elementos originales en el capítulo.

b) Composición. ¿Hay que leer el texto como composición coherente, como elegía doliente sin arquitectura, o como colección de cantos autónomos?

Por más que buscamos indicios de composición, introducciones, repeticiones, no logramos descubrir una estructura portante. Mejor es observar los factores de unidad y el desarrollo o proceso de los elementos.

c) Unidad. Es patente la presencia continua y nominal de Moab: más de treinta veces en el capítulo. Abundan los topónimos del reino de Moab, de los cuales unos cuantos prestan sus nombres a ingeniosas paranomasias. Es posible que provoquen otras alusiones culturales para nosotros desconocidas. El delito capital de Moab es la soberbia, la vana confianza en sus riquezas acumuladas, sus soldados aguerridos y su posición estratégica. Entre las imágenes se destacan las relacionadas con la vid y el vino, típicos cultivos de la zona. El conjunto mantiene un tono de elegía doliente, con abundancia de llantos gritos, sin que falten invitaciones irónicas y punzadas satíricas. Se impone la movilidad de personajes que toman la palabra o que son interpelados, lo cual dificulta y anima la lectura. Con rapidez cambian los tiempos: espera el futuro inminente, contempla el presente desastrado, anuncia un futuro trágico.

d) Desarrollo. Para seguir el curso irregular de esta corriente lírica, podemos esforzarnos por apreciar la dirección aproximada. Lo iremos haciendo por bloques o segmentos: 1-10.11-13.14-28.29-42.43-45.45-46.

48,1-10 Predomina el tema de llanto por las poblaciones y en ellas. Lo interrumpen voces anónimas: de los asaltantes (2b), de un personaje que escucha y da órdenes (3.6), de alguien que incita a la ejecución despiadada (10). Se anuncia la desgracia final (7-9).

48,1 Nebo era una importante ciudad fortificada (Nm 32,3). La Ensalzada podría designar la ciudadela de la capital.

48,2-3 La "fama" o el orgullo, aquello de lo que se gloriaba. "Como nación": Sal 83,5. "Planear": la raíz verbal coincide con las consonantes de Jesbón. "Enmudeces": paronomasia de Madmená (cfr. Is 10,31). "Desastre y quebranto"; bina aliterada, como en Is 51,19; 59,7; 60,18.

48,4-5 Moab puede designar la capital. En vez de Seír, el hebreo dice "sus pequeños". "Llanto sobre llanto": dudoso el texto hebreo.

48,6-7 "Asno", "onagro" corrigiendo el hebreo, que dice Aroer. "Obras": el griego ha leído "fortalezas". Camós era el dios de Moab: Nm 21,29; 1 Re 11,7.

48,8-9 Sale el dios, entra el devastador: salida bochornosa, entrada fatídica. Dudoso 9a; quizá "dadle alas para que escape" (cfr. Sal 11,1; 55,7).

48,9* = Ininteligible.

48,10 Casos semejantes: Jue 5,23; Ex 32,28; Nm 25,7.

48,11-13 Imagen del vino con solera. Moab ha conservado el aroma de su identidad no adulterada, pero también ha aumentado los grados de su soberbia. El destierro o la dispersión la curará de sus pretensiones. Lo más grave es que, incluso las vasijas, que conservan la solera, serán quebradas, de modo que el aroma primitivo no será recuperado. (Compárese con 13,12-14).

48,14-28 Presento en esquema el movimiento casi dramático de interpelaciones, preguntas y respuestas de esta sección:

48,14 El poeta interpela con pregunta retórica: cita sus palabras y anuncia su fracaso.

48,17 Interpela a los vecinos invitando al duelo; sugiere el texto.

48,18 Interpela a Dibón y lo motiva.

48,19 Interpela a Aroer para que se informe:
         pregunta el prófugo,
         respuesta del prófugo; pide que se difunda,

48,21-24 Informe detallado, como parte de guerra.

48,25 Toma la palabra el Señor,

48,26 Interpelando al invasor,

48,27 interrogando retóricamente a Moab,

48,28 invitando a los vecinos a huir.

48,14-15 Confianza militar. "Matadero" consuena en hebreo con "confianza". El título solemne del Señor se opone a la tropa de Moab.

48,17 "Bastón y cetro" como en Is 14,29; Ez 19,11s.

48,18 "Yermo": o sediento; algunos corrigen y leen basura, excremento.

48,22 * = Arenal; Fuenteclamor.

48,23 * = Casalpago; La Mansión.

48,25 "Cuerno" puede designar el mando y "brazo" el poder militar.

48,26 Retorna una imagen del vino: 13,13 y 25,15; véanse también Is 19,14 y 28,8.

48,29-38 Está calcado en Is 16,6-12 con algunos cambios. El esqueleto se articula en denuncia del delito, sentencia de castigo y consecuencias. Habla una primera persona en singular o plural: en unos casos como juez bien informado (31.35.38), que decreta y hace ejecutar; en otros casos, como alguien que participa y se compadece (32.36).

Se podría leer como diálogo, distinguiendo las voces.

48,32 Véase Sal 80,10-12. * = Villa Alfarera.

4833 Véase Is 24,7-9.

48,34 * = Las Panteras.

48,39 La doble interjección puede servir de colofón.

48,40 Véanse 4,13; Is 46,11; Ez 17,3.

48,43-44 Como eliminatoria implacable que diezma una y otra vez. Los obstáculos son sucesivos y suenan casi igual.

48,47 Adición que corrige las amenazas definitivas de la serie (2.12.38.42).

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